Un bend de un tono sube la cuerda hasta que suena dos trastes más arriba. Aquí trabajas en la pentatónica de La (A) menor, quinta posición: el traste 7 de la cuerda Sol (G) sube a Mi (E), el traste 8 de la cuerda Si (B) sube a La y el traste 8 del Mi agudo (e) sube a Re (D).
Toca primero la nota de referencia y luego haz el bend hasta igualarla. Usa tres dedos: el anular pisa la nota, con el medio y el índice detrás en la misma cuerda, empujando todos juntos. La fuerza sale de girar la muñeca, como al abrir el picaporte de una puerta, no de apretar con los dedos. Empuja las cuerdas Sol y Si hacia el techo; el Mi agudo también puedes empujarlo hacia arriba, pero no dejes que se salga del mástil.
Un buen bend suena como un cantante que se desliza hacia una nota y se para en seco justo en ella. El error más común es quedarse corto, un poco bajo. Los bends que se quedan altos son casi igual de comunes.
El último ejercicio repite los bends de referencia en la pentatónica menor de Mi (E), en la posición del traste 12, donde las cuerdas ceden más y el bend sale más fácil.
Cómo practicar
- Comprueba cada bend con un afinador durante la primera semana.
- Ten la nota de referencia en el oído: si dudas, vuelve a tocarla.
- En la frase, mantén cada bend estable toda su duración antes de seguir.
