Cinco minutos de esto antes de cada sesión. No está en ninguna tonalidad: usa todos los trastes seguidos, por eso se llama cromático. Sirve para despertar las dos manos y enseñarles a trabajar juntas.
Un dedo por traste en primera posición: índice en el traste 1, medio en el 2, anular en el 3, meñique en el 4. Presiona justo detrás del traste con la yema y deja cada dedo apoyado hasta que lo necesites en otro sitio. De bajada, apoya primero los cuatro dedos y luego levántalos de uno en uno.
Púa alterna: abajo, arriba, abajo, arriba, dos notas por clic. Cada nota debe sonar clara, sin trasteo y sin hueco al saltar a la cuerda siguiente.
El error más común es apretar demasiado. Necesitas mucha menos presión de la que crees: presiona hasta que deje de trastear, y nada más. Si se te tensa la mano, baja el tempo.
Toca la subida y luego la bajada, a un tempo en el que cada nota salga limpia. Súbelo 5 bpm solo después de dos vueltas limpias.
