La púa rápida empieza en una sola cuerda, donde la mano de la púa no tiene que pensar en nada más que bajar y subir. Vas a tocar semicorcheas, cuatro por tiempo, con púa alterna estricta: abajo, arriba, abajo, arriba, nunca dos en la misma dirección. Las notas son La (A), Si (B) y Do (C) de La menor, en la quinta posición del Mi agudo (e).
Sujeta la púa firme pero sin tensión, dejando ver solo un poco de punta. El movimiento sale de la muñeca, pequeño y relajado; el antebrazo puede apoyarse en el cuerpo de la guitarra. Deja que el canto de la mano de la púa toque las cuerdas graves para mantenerlas calladas. En la mano izquierda, usa el índice para el traste 5, el anular para el 7 y el meñique para el 8.
Debe sonar como una ráfaga de ametralladora pareja, con todas las notas de la misma duración. El error más común es tensarse al subir el tempo, lo que vuelve la púa irregular y agotadora. Otro es que las manos se desincronicen, y el dedo que pisa llegue después de la púa.
El último ejercicio mantiene cuatro púas en cada nota pero cambia de cuerda en cada pulso, para practicar el cambio de cuerda sin romper el movimiento abajo-arriba.
Cómo practicar
- Empieza donde te resulte fácil, toca cuatro vueltas limpias y suma 5 bpm.
- Si se vuelve tenso o sucio, baja 10 bpm.
- Acentúa la primera nota de cada tiempo (marcada con >) para no perderte.
