Los pedales de EQ y de boost no añaden un efecto nuevo. Cambian qué tan fuerte suena tu señal y qué frecuencias suenan más. Suena aburrido, pero resuelven más problemas de sonido que cualquier otro pedal.
Pedales de EQ
Un EQ gráfico tiene una fila de deslizadores, cada uno en una banda de frecuencias fija. Boss y MXR tienen modelos clásicos. Ves de un vistazo la curva que estás haciendo, así que es rápido de usar.
Un EQ paramétrico tiene menos bandas, pero eliges la frecuencia exacta y qué tan ancha es cada banda. Es más preciso y cuesta más aprenderlo.
Dos trabajos que el EQ hace bien:
- Quitar el barro. Si tu sonido retumba o se empasta en la banda, busca el deslizador de medios-graves (más o menos de 200 a 400 Hz), súbelo para oír bien el problema y luego bájalo por debajo de cero hasta que el sonido se aclare. Recortar suele sonar más natural que realzar.
- Poner los solos al frente. Un realce suave alrededor de 800 Hz - 1 kHz más un poco de nivel ayuda a que el solo atraviese la mezcla sin solo sonar más fuerte.
Tres tipos de boost
| Boost | Qué añade | Uso típico |
|---|---|---|
| Clean boost | Nivel, mismo timbre | Solos más fuertes, empujar más el ampli |
| Treble booster | Nivel más un realce marcado en los medios-agudos | Llevar un ampli vintage a una saturación brillante y cortante |
| Mid boost | Nivel más una joroba en los medios, a menudo con menos graves | Hacer que los solos canten y se pongan delante de la banda |
El Dallas Rangemaster es el treble booster famoso, que suele asociarse con Brian May y con el primer Tony Iommi. Muchos overdrives usados con poca ganancia, como un Tube Screamer, funcionan como mid boost.
¿Antes o después del drive?
Aquí el boost se pone interesante.
- Boost antes del drive: el drive recibe una señal más caliente, así que consigues más ganancia y saturación, más un ligero aumento de volumen. Ideal para convertir un crunch rítmico en un sonido de solo.
- Boost después del drive: el carácter del drive sigue igual, solo suena más fuerte. Ideal cuando tu sonido de solo ya está bien y solo necesitas que te oigan.
Un EQ sigue la misma lógica. Antes del drive, cambia cómo reacciona el drive (quita graves para apretarlo). Después del drive, da forma al sonido final como los controles de tono del ampli.
Un buen punto de partida: ajusta el boost para que añada unos 3 a 6 dB, lo bastante para notarlo, no tanto como para asustar al técnico de sonido.
