La escalera de tempo es la forma más sencilla de ganar velocidad sin ensuciar. Subes el metrónomo un pequeño escalón cada vez, y solo cuando te lo has ganado.
Cómo subir
- Busca un tempo en el que toques el ejercicio perfecto. No "casi": perfecto.
- Tócalo cuatro vueltas limpias seguidas. Cualquier error reinicia la cuenta.
- Sube el tempo 4-5 bpm y repite.
- Si fallas tres veces en un tempo nuevo, baja 10 bpm, toca ahí cuatro vueltas limpias y deja el ejercicio por hoy.
Apunta el último tempo limpio. Mañana empieza 10 bpm por debajo. Normalmente superas el máximo de ayer en pocos días.
Lento-rápido
Cuando estés cerca de tu objetivo, prueba a alternar. Toca una vuelta 10 bpm por debajo del objetivo, luego una 10 bpm por encima y vuelve al objetivo. La vuelta rápida puede salir algo tosca; después, el objetivo te parecerá más fácil. No te quedes en el tempo rápido más de una o dos vueltas.
Los ejercicios
Arpegios de Lam (Am) y Do (C). Mantén la forma completa del acorde y toca una cuerda cada vez, La (A) menor y luego Do mayor. Deja que cada nota suene sobre la siguiente. Púa alterna, empezando hacia abajo.
Cambios Sol-Do-Re. Dos rasgueos por acorde: Sol (G) mayor, Do mayor, Re (D) mayor y de vuelta a Sol. Los cambios son perfectos para la escalera: el tempo te dice exactamente cuánto tiempo tiene tu mano izquierda.
El error más común es subir demasiado rápido. Los saltos grandes parecen progreso, pero traen de vuelta los errores. Cinco bpm cada vez.
