Mientras tocas no puedes escucharte bien: tu atención está en las manos. Una grabación lo oye todo. Con tu teléfono basta.
Qué escuchar
- El tiempo. Graba con el metrónomo puesto. ¿Las notas caen en el clic o corres en los cambios de acorde?
- Los trasteos. Un sonido zumbante significa que un dedo está lejos del traste o no aprieta lo suficiente.
- Lo que suena de más. Notas que siguen sonando dentro de un silencio, o cuerdas al aire que tocaste sin querer.
Escucha una vez para cada punto, no los tres a la vez. Luego apunta una cosa que corregir y conviértela en el objetivo de mañana.
Los ejercicios
Corta el sonido en los silencios. Un arpegio de Do (C) mayor con un silencio después de cada nota. En cada silencio la nota tiene que pararse: afloja el dedo de la mano izquierda sin soltar la cuerda, o toca el Sol (G) al aire con el canto de la mano derecha. Grábalo: los silencios que aún suenan se oyen enseguida al escucharlo.
Toma de cuatro compases. Lam (Am), Sol, Do y Mim (Em) con el patrón abajo, abajo-arriba, arriba-abajo-arriba. Tócalo cuatro veces y graba la toma entera. No pares, ni siquiera después de un error: estás practicando la interpretación, no la corrección.
El descanso
Tus manos mejoran entre sesiones, no solo durante. Dos sesiones de 15 minutos al día valen más que una de 30. Haz una pausa corta cada 10-15 minutos: deja caer los brazos, sacude las manos, gira los hombros.
Vigila la tensión. Si el pulgar aprieta el mástil, el hombro sube o te duele la muñeca, para y empieza de nuevo relajado. El dolor significa parar, no aguantar. Si no se va tras un día de descanso, ve al médico.
